Ideas para la Piscina

Cómo Calentar el Agua de la Piscina: Ideas de Menor a Mayor Coste

17 min
Mujer comprobando con la mano la temperatura del agua de la piscina al amanecer junto a una manta térmica enrollada
Primera hora de la mañana: el vapor sobre el agua es calor que se escapa. Una manta térmica retirada al salir el sol conserva buena parte de él. Imagen ilustrativa.
La respuesta corta

Para calentar el agua de la piscina, el orden que más rinde es este: primero impedir que el calor se escape y después aportar calor renovable. Una manta de burbujas frena hasta en torno al 95 % de la evaporación, que es por donde se va buena parte de la energía, y las cubiertas para piscinas rígidas suman además un efecto invernadero. Con eso resuelto, los captadores solares o una bomba de calor eficiente hacen el resto.

Hay una regla que conviene conocer antes de comprar nada: en España, el agua de una piscina al aire libre solo puede calentarse con energía renovable o residual.

Hay una escena que conoce cualquiera que tenga piscina: el día es espléndido, el sol aprieta, y al meter el pie el agua sigue helada. El agua es terca con la temperatura: necesita mucha energía para subir un solo grado y, lo que gana a mediodía, lo devuelve de noche en forma de vapor. Por eso tantas ideas para calentarla se quedan cortas: intentan añadir calor sin cerrar antes la puerta por la que se escapa.

En esta guía ordenamos las opciones de menor a mayor coste, con los números que las respaldan, lo que dice la normativa española y una calculadora para que veas cuánto te cuesta cada grado en tu propia piscina.

Por qué el agua de la piscina se enfría tan rápido

El agua almacena mucho calor. Su calor específico, 4.184 julios por kilo y grado según el Servicio Geológico de Estados Unidos, se traduce en una cifra muy práctica: subir un grado un metro cúbico de agua cuesta unos 1,16 kWh de calor. En una piscina de 8 por 4 metros con 1,4 metros de profundidad media, casi 45 m³, cada grado pide alrededor de 52 kWh.

Ese calor se pierde por cuatro vías: evaporación, radiación hacia el cielo, sobre todo en noches despejadas, convección con el aire y el viento y, en mucha menor medida, conducción hacia el terreno. El Departamento de Energía de Estados Unidos describía la evaporación como la mayor fuente de pérdida de energía de una piscina, con mucha diferencia; con sus datos, cada litro que se evapora se lleva unos 0,68 kWh de calor.

El peso exacto de cada vía depende del clima y de si la piscina está climatizada. Un modelo publicado en 2017 para un vaso a 28 °C atribuía a la evaporación entre el 54 y el 69 % de las pérdidas, y un estudio de campo de la Universidad de California en Davis con una piscina sin calentar encontró que, en noches secas y despejadas, la radiación hacia el cielo puede pesar incluso más. Lo práctico es igual en ambos casos: tapar el agua ataca a la vez la evaporación y la radiación nocturna.

  • 1,16 kWhde calor para subir 1 °C un metro cúbico de agua
  • 0,68 kWhde calor que se lleva cada litro evaporado
  • 277 Levaporados por m² en julio en Palma, según un estudio de 2018

Esa última cifra procede de un estudio publicado en la revista Water que estimó, con datos de AEMET, la evaporación de las piscinas de Mallorca: en julio, unos 277 litros por metro cuadrado de lámina. En una piscina de 8 por 4 metros serían casi 8.900 litros en un solo mes. Cada uno de esos litros es agua de reposición y calor perdido.

Ideas para calentar el agua de la piscina, de la más barata a la más potente

Las primeras ideas de la lista no calientan por sí solas: impiden que se pierda el calor que el sol ya aporta gratis cada día. Las siguientes añaden energía. Combinar una de cada grupo es lo que da resultados de verdad.

1. Cubrir el agua cada noche con una manta térmica

Es la idea con mejor relación entre coste y resultado. La manta de burbujas flota sobre el agua, corta casi toda la evaporación y añade una capa de aire que aísla. Las mediciones lo respaldan: un estudio de la Universidad Politécnica Estatal de California, financiado por la industria de la piscina, midió una reducción de la evaporación del 94,9 % con manta de burbujas, y la guía WaterSense de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos sitúa entre un 50 y un 70 % el ahorro en calefacción de las piscinas climatizadas que se cubren.

Dos detalles que multiplican su efecto. El primero, ponerla al caer la tarde, que es cuando empieza la pérdida fuerte, y retirarla por la mañana. El segundo, si es transparente, dejarla puesta también en los días de sol en que no vayas a bañarte: según los datos del Departamento de Energía estadounidense, una manta de burbujas transparente solo reduce entre un 5 y un 15 % la energía solar que absorbe la piscina, así que calienta y protege a la vez. Un enrollador con ruedas convierte el gesto diario en un minuto.

2. Una cubierta rígida o telescópica

Si la manta es un abrigo, la cubierta rígida es un invernadero. Sus módulos de policarbonato dejan pasar la luz y retienen una cámara de aire templado sobre el agua, de modo que la piscina gana calor de día y lo conserva de noche sin que tengas que hacer nada. Es la idea que más alarga la temporada sin consumir energía, y la que más se nota con la bomba de calor apagada. Tienes todos los modelos comparados, de las cubiertas bajas telescópicas a las altas, con sus ventajas y sus precios, en nuestra guía de cubiertas.

3. Protegerla del viento

El viento que barre la lámina de agua acelera la evaporación y enfría por convección. Un seto tupido, una celosía o una mampara de vidrio en el lado del viento dominante reducen ese efecto sin quitar sol. Si todavía estás proyectando la piscina, orientarla para que reciba el sol del mediodía y quede al abrigo de los vientos del norte es gratis y se nota todo el verano.

4. Anillos solares y coberturas líquidas

Son alternativas cómodas a la manta, con menos rendimiento. Los anillos solares, discos flotantes que se reparten por la superficie, redujeron la evaporación un 50,1 % en el estudio californiano; las coberturas líquidas, un producto que forma una película invisible sobre el agua, entre un 14 y un 16 %, en línea con el 15 % aproximado que menciona la guía de la EPA. Encajan en piscinas donde manejar una manta es incómodo, sabiendo que retienen bastante menos calor.

5. Captadores solares térmicos

La forma más limpia de añadir calor son los captadores, también llamados colectores solares: paneles, a menudo de plástico negro sin cubierta de vidrio, por los que la propia bomba de depuración hace circular el agua para que el sol la caliente. La clave está en el tamaño. El Departamento de Energía estadounidense recomendaba una superficie de captadores de entre el 50 y el 100 % de la superficie de la piscina, más en zonas frías o nubladas, y recordaba que usar manta reduce la superficie necesaria.

La popular manguera negra enrollada al sol funciona con el mismo principio a escala casera. Da algo de calor en piscinas pequeñas, pero con unos pocos metros cuadrados de manguera queda muy lejos de la superficie de captación que recomiendan las guías para una piscina enterrada.

6. Bomba de calor (aerotermia)

Es el sistema más extendido para alargar la temporada. Toma calor del aire y lo pasa al agua, y por cada kWh eléctrico que consume entrega varios kWh de calor: esa relación es el COP. El Departamento de Energía estadounidense situaba el COP habitual entre 3 y 7 en condiciones de ensayo, y la ficha de la bomba EnergyLine Pro Fi de Hayward muestra cómo cae con el frío: entre 5,1 y 7,1 con el aire a 27 °C, y entre 4,1 y 5,4 con el aire a 15 °C, siempre a plena potencia.

De ahí salen tres consejos. Hazla trabajar en las horas más templadas del día, como recomienda Zodiac en el manual de su Z400 iQ. Mantén la piscina cubierta mientras calienta, para que no pierda por la noche lo que gana de día. Y elige un equipo con buen rendimiento estacional: para que una bomba de calor cuente como energía renovable, la normativa europea y el IDAE exigen un rendimiento medio estacional (SPF) superior a 2,5.

7. Bomba de calor alimentada con placas fotovoltaicas

Si tienes o vas a instalar autoconsumo, hacer funcionar la bomba de calor en las horas de producción solar convierte parte de la calefacción de la piscina en energía propia. Las horas de más sol coinciden con las más templadas, justo cuando la bomba rinde mejor, así que la combinación es especialmente eficiente. El número de paneles depende del consumo de tu bomba y del resto de la casa: pide al instalador que lo dimensione con tus datos reales.

8. Aprovechar calor residual

El reglamento español admite también la energía residual: el calor que sobra de otro proceso y que, de otro modo, se tiraría. Es el caso de algunas instalaciones de climatización que recuperan el calor que expulsan en verano. La condición es que el sistema no se haya diseñado exclusivamente para calentar la piscina, así que es una idea para estudiar con un instalador cuando se proyecta toda la instalación de la casa.

9. Gas y resistencias: reservados a otros usos

Los calentadores de gas y las resistencias eléctricas calientan rápido, pero no son fuentes renovables, y el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios solo permite calentar las piscinas al aire libre con energía renovable o residual. Además, una resistencia tiene un COP de 1: cada kWh de calor es un kWh en la factura, varias veces más que con una bomba de calor.

Qué idea conviene a cada piscina

Cada idea cumple una función distinta, y la mejor combinación depende de cuántos meses quieres bañarte y de cuánto quieres invertir. Esta tabla resume el papel de cada una:

IdeaQué haceInversiónEncaja si…
Manta térmicaRetiene el calor y frena la evaporaciónBajaQuieres ganar confort con poco gasto
Cubierta rígidaRetiene y capta calor como un invernaderoAltaQuieres bañarte en primavera y otoño
CortavientosReduce la evaporación y la convecciónBaja o mediaTu piscina está expuesta al viento
Anillos o cobertura líquidaFrenan parte de la evaporaciónBajaLa manta te resulta incómoda de manejar
Colectores solaresAportan calor gratuito del solMediaTienes superficie soleada para instalarlos
Bomba de calorAporta calor renovable a demandaMedia o altaQuieres una temperatura estable semanas extra
Bomba de calor con fotovoltaicaAporta calor con energía propiaAltaYa tienes o vas a instalar autoconsumo

La combinación con más sentido físico es sencilla de explicar: manta o cubierta para retener, y colectores o bomba de calor para aportar. Una sin la otra se queda a medias.

Cuánto cuesta subir un grado la temperatura

La cuenta mínima es sencilla: metros cúbicos por 1,163 y por los grados que quieres subir. En la piscina del ejemplo, casi 45 m³, subir 4 grados pide unos 208 kWh de calor. Con una bomba de calor de COP 5 son unos 42 kWh de electricidad; si pagas 0,15 euros por kWh, unos 6,25 euros. Con una resistencia, cinco veces más.

Es un mínimo teórico: mientras el agua se calienta, sigue perdiendo calor, y de noche pierde mucho si queda destapada. Por eso el coste real depende tanto de la manta o la cubierta como del equipo. Pon tus medidas y los datos de tu bomba en la calculadora:

Qué dice la normativa española sobre calentar una piscina

El marco lo fija el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). Su instrucción técnica IT 1.2.4.6.2 es muy clara: «Para el calentamiento del agua de piscinas al aire libre sólo podrán utilizarse fuentes de energía renovable o residual». Muchos artículos siguen citando esta regla con su numeración anterior, IT 1.2.4.6.3, que cambió con la reforma del reglamento de 2021.

  • Solar térmica: encaja de lleno en la regla.
  • Bomba de calor: la energía que toma del aire se considera renovable cuando el equipo supera un rendimiento medio estacional (SPF) de 2,5, el umbral que fija la Decisión 2013/114/UE y que aplica el IDAE.
  • Energía residual: admitida siempre que la instalación no se haya diseñado exclusivamente para calentar la piscina.
  • Gas y resistencias eléctricas: no son renovables, así que quedan fuera para piscinas al aire libre.

Para las piscinas cubiertas, el Documento Básico HE del Código Técnico de la Edificación exige que al menos el 70 % de la demanda energética anual de su climatización se cubra con renovables en las piscinas nuevas y en las que renuevan su generación de calor. El RITE pide, además, que la lámina de agua de las piscinas climatizadas se proteja con barreras térmicas cuando están fuera de servicio. Y según la potencia del equipo, la instalación necesita documentación técnica: por debajo de 5 kW no la exige el reglamento, entre 5 y 70 kW pide una memoria técnica y por encima de 70 kW, un proyecto. Tu instalador sabrá qué trámite corresponde en tu comunidad.

Ideas caseras para calentar el agua de la piscina

Hay trucos caseros que funcionan porque respetan la física, y otros que prometen más de lo que dan. Estos son los que tienen sentido:

  • Una lámina de plástico como cubierta improvisada. El Departamento de Energía estadounidense reconocía que una lámina de plástico sencilla hace el trabajo de frenar la evaporación, con la pega de que dura una o dos temporadas.
  • La manguera negra al sol. Conectada a la salida de la depuradora, calienta algo el agua que la recorre. Es útil en piscinas pequeñas, pero su superficie es muy inferior a la de un colector de verdad.
  • Cubrir desde el primer día. En una piscina desmontable recién llenada, tapar el agua con la manta desde la primera tarde evita que pierda de noche lo poco que el sol le ha dado durante el día.
  • Sombra fuera, sol dentro. Podar la rama que da sombra a la lámina de agua a mediodía es, a menudo, la idea casera más rentable de todas.

Cómo calentar el agua de una piscina desmontable

En una piscina desmontable el volumen es pequeño, así que cada idea se nota antes. El orden de prioridades es el mismo:

  • Una manta solar a medida, recortada al contorno de la piscina, cada noche y en los días sin baño.
  • Un lugar al sol y al abrigo del viento al montarla: es la decisión que más calor regala durante todo el verano.
  • Un pequeño captador solar conectado a la depuradora, del tamaño adecuado a la superficie del agua.
  • Una bomba de calor compacta para piscinas elevadas, si quieres adelantar o estirar la temporada con más garantías.

Las resistencias eléctricas para piscinas pequeñas existen, pero con un COP de 1 son la forma más cara de sumar grados: cada kWh de calor sale íntegro de la factura, mientras que una bomba de calor entrega varios por cada uno que consume.

A qué temperatura debe estar el agua

Para bañarse con comodidad, las referencias se mueven en una franja estrecha. El RITE fija para las piscinas climatizadas una temperatura del agua de entre 24 y 30 °C según el uso; World Aquatics, la federación internacional de natación, pide entre 25 y 28 °C para la competición; y el Departamento de Energía estadounidense consideraba habitual entre 25,6 y 27,8 °C en piscinas particulares.

Ese mismo organismo daba un dato que conviene tener presente: cada grado de más en el termostato puede encarecer la energía entre un 10 y un 30 %. Afinar un grado arriba o abajo es, por tanto, una de las decisiones que más pesan en la factura.

Hábitos que conservan el calor

  • Tapa siempre al caer la tarde, aunque haya sido un día caluroso: la mayor pérdida llega de noche.
  • Programa la bomba de calor en las horas templadas, cuando el aire está más caliente y el COP es más alto.
  • Ajusta el termostato a lo que de verdad disfrutas: un grado menos se nota mucho en la factura y poco en el baño.
  • Cuida el nivel del agua y las juntas: una fuga obliga a calentar agua nueva y fría.
  • Retira hojas y suciedad a diario: un agua limpia pide menos filtración y menos horas de equipos.
  • Enciende la calefacción con antelación si esperas visita o una celebración: calentar toda la masa de agua lleva días, no horas.

Preguntas frecuentes sobre cómo calentar la piscina

¿Cómo calentar el agua de la piscina gratis?

Con el sol y reteniendo lo que aporta: una ubicación soleada y protegida del viento, una manta de burbujas por la noche y, si puedes, una manguera o un pequeño captador al sol para piscinas pequeñas. No tiene coste energético y, bien combinado, se nota.

¿Cómo calentar rápido el agua de la piscina?

La rapidez depende de la potencia del equipo frente al volumen de agua. En una piscina al aire libre, la opción legal y eficiente es una bomba de calor bien dimensionada funcionando con la piscina cubierta; la calculadora de esta guía te da el número mínimo de horas según su potencia.

¿Cómo calentar una piscina sin bomba de calor?

Con captadores solares térmicos, del 50 al 100 % de la superficie de la piscina, combinados con una manta térmica o una cubierta rígida que evite perder de noche lo ganado de día.

¿Cuántas placas solares necesito para calentar la piscina?

Depende de qué placas. Si hablas de captadores solares térmicos, la referencia es una superficie de entre la mitad y la totalidad de la de tu piscina. Si hablas de placas fotovoltaicas para alimentar una bomba de calor, el número depende del consumo del equipo y de tu vivienda, y debe calcularlo el instalador.

¿Cuántos grados sube el agua con una manta térmica?

No hay una cifra fiable que sirva para todas las piscinas: depende del clima, del viento, de la superficie y de cuántas horas pase cubierta. Lo que sí está medido es su efecto sobre la evaporación, del orden del 95 % con manta de burbujas, y esa es precisamente la vía por la que el agua pierde más calor.

¿Qué es mejor para la piscina, colectores solares o bomba de calor?

Los colectores solares tienen un coste de uso casi nulo, pero dependen del sol y necesitan mucha superficie. La bomba de calor da una temperatura estable a demanda, con un consumo eléctrico que un buen COP mantiene contenido. Si quieres bañarte en pleno verano con agua más agradable, los colectores bastan; si buscas semanas extra en primavera y otoño, la bomba de calor es más fiable, y combinada con fotovoltaica reduce mucho su coste de uso.

¿Cuánto tarda en calentarse el agua de la piscina?

Como mínimo teórico, los kWh de calor necesarios divididos por la potencia térmica del equipo. En la piscina del ejemplo, subir 4 grados pide unos 208 kWh: con una bomba de calor de 9 kW térmicos, algo más de 23 horas de funcionamiento, sin contar las pérdidas. Por eso conviene encender con antelación y mantener la piscina cubierta mientras tanto.

¿Es legal calentar la piscina con gas?

En una piscina al aire libre, el RITE solo admite energía renovable o residual, así que el gas queda fuera. En piscinas cubiertas rige el Código Técnico, que exige al menos un 70 % de renovables en su climatización.

Calentar la piscina es, sobre todo, cuestión de orden: primero retener, después aportar. Si además quieres que llegue en buen estado al próximo verano, en esta guía te contamos el mantenimiento de la piscina en invierno paso a paso. Y si el agua templada es la excusa para reunir a los tuyos, tienes ideas para fiestas que brillan junto al agua, además de muchas más ideas originales en la portada.

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