
El mantenimiento de la piscina en invierno se resume en cinco movimientos: limpiar a fondo, equilibrar el agua, hacer una cloración de choque, añadir un producto de invernaje y cubrirla. Si tus inviernos son suaves, lo habitual es el invernaje activo, con la depuradora funcionando unas horas; si hiela con frecuencia, el pasivo, con todo parado y los equipos protegidos. Y un consejo que ahorra dinero y disgustos: mantenla llena, porque el agua protege el vaso.
Cuando llega octubre, la piscina deja de ser el centro del jardín y empieza a parecer una tarea pendiente. Es justo ahora cuando se decide cómo estará en abril: con el agua clara y lista para un par de ajustes, o verde, con el filtro colmatado y una mañana entera de trabajo por delante. La diferencia entre un escenario y otro son unas pocas horas de preparación bien hechas y una revisión de vez en cuando.
A ese proceso se le llama invernar la piscina. En esta guía lo tienes ordenado paso a paso, con las indicaciones que dan los fabricantes de equipos y productos, las diferencias entre una piscina de cloro y una de sal y qué hacer si en tu zona hiela. Al final encontrarás un plan de tareas que se adapta a tu piscina en un minuto.
Invernaje activo o pasivo: cuál te conviene
La elección depende, sobre todo, del frío que haga donde vives. Hayward, uno de los grandes fabricantes de equipos de piscina, lo explica con claridad en su guía sobre el invierno: el invernaje activo encaja con inviernos suaves o moderados y el pasivo, con inviernos en los que el termómetro baja de cero con frecuencia.
| Invernaje activo | Invernaje pasivo | |
|---|---|---|
| Cuándo encaja | Inviernos suaves, heladas raras o inexistentes | Heladas frecuentes y temperaturas bajo cero |
| Depuradora | Sigue funcionando unas horas al día | Parada durante todo el invierno |
| Nivel del agua | El de siempre o el que indique la cubierta | Por debajo de skimmers y boquillas de retorno |
| Equipos | En servicio, con revisiones | Vaciados y protegidos del hielo |
| Ventaja | Agua vigilada y reapertura más rápida | Cero consumo eléctrico y equipos a salvo |
En buena parte de la costa mediterránea y del sur, el activo es el más práctico. En el interior peninsular y en zonas de montaña, el pasivo evita que el hielo reviente tuberías, filtros o la célula de un clorador salino. Si dudas, fíjate en las mínimas de los últimos inviernos: si hubo heladas repetidas, prepara la piscina para ellas.
Cómo preparar la piscina para el invierno, paso a paso
El orden importa: cada paso prepara el siguiente. Las cantidades que aparecen son las de fichas técnicas reales de productos de invernaje y sirven para que tengas una referencia; la dosis correcta es siempre la de la etiqueta de tu producto.
1. Elige el momento
Los fabricantes coinciden en una señal: cuando el agua se mantiene por debajo de 15 °C durante varios días seguidos, las algas crecen muy despacio y es el momento de invernar. Lo indican tanto Zodiac como la Asociación Española de Profesionales del Sector Piscinas (ASOFAP). Hacerlo antes, con el agua aún templada, obliga a repetir tratamientos; hacerlo tarde, con hojas pudriéndose en el fondo, complica la limpieza.
2. Limpia a fondo
Aspira el fondo, cepilla paredes y línea de flotación, vacía los cestos de skimmers y bomba y lava el filtro; si es de arena, con un contralavado y un enjuague. Todo lo orgánico que quede dentro seguirá consumiendo cloro durante meses.
3. Equilibra el agua
Primero la alcalinidad, después el pH. Zodiac recomienda ajustar la alcalinidad total antes que el pH y situar este último entre 7,2 y 7,4; las fichas de los invernadores de Fluidra trabajan con un rango de 7,2 a 7,6. Con el agua equilibrada, los productos de invernaje hacen su trabajo y el agua no se vuelve agresiva con el revestimiento.
4. Haz una cloración de choque
Una dosis alta de cloro elimina la materia orgánica y las algas incipientes antes de cerrar. Como referencia, la ficha técnica del invernador CTX-550 de Fluidra indica una supercloración con dicloro granulado a 15 gramos por metro cúbico al terminar la temporada. Deja la depuradora en marcha unas horas para repartirla por todo el vaso.
5. Añade el producto de invernaje
Al día siguiente toca el invernador, un producto pensado para frenar algas e incrustaciones durante los meses fríos. La misma ficha del CTX-550 habla de 5 litros por cada 100 m³ de agua, y la del invernador de AstralPool, de 500 mililitros por cada 10 m³, con un efecto de unos tres meses. Repártelo por toda la superficie con la depuradora funcionando y, si la etiqueta lo indica, repite la dosis a mitad del invierno.
6. Si hiela, protege el circuito
En invernaje pasivo, baja el nivel del agua unos 10 centímetros por debajo de los skimmers o de las boquillas de retorno, según el fabricante, y vacía bomba, filtro y tuberías. Coloca tapones de invernada en los retornos, un compensador de hielo en cada skimmer y una línea de flotadores en diagonal. Te lo detallamos más abajo.
7. Cubre la piscina
Una lona opaca bien tensada deja el agua a oscuras, y sin luz las algas apenas prosperan. Sigue la indicación de tu cubierta sobre el nivel del agua: Desjoyaux, por ejemplo, pide mantenerlo a unos dos tercios del skimmer para que la cubierta quede estable. Aquí comparamos todos los tipos de cubiertas para piscinas, desde la lona de invierno hasta las rígidas que permiten bañarse más meses.
8. Revisa de vez en cuando
Una vez al mes, echa un vistazo: nivel del agua, tensores de la lona, hojas acumuladas y, sobre todo, agua de lluvia encima de la cubierta, que conviene retirar. Con la piscina cerrada bajo una cubierta, el cloro apenas se disipa, y el fabricante de revestimientos RENOLIT advierte de que mantener dosis de verano provoca hipercloración: en invierno, dosis de invierno.
¿Tapar la piscina en invierno o dejarla descubierta?
Tapar la piscina en invierno protege el agua de hojas, polvo y luz, ahorra producto y acorta la reapertura. Estas son las opciones habituales:
- Lona de invierno opaca. De PVC resistente, con ojales, gomas tensoras y anclajes al suelo. Las mejores incluyen una rejilla central de evacuación para que el agua de lluvia no se acumule.
- Lona microperforada. Deja pasar la lluvia hacia el vaso, así que no se forman charcos encima, pero también filtra algo de luz, con lo que el control de las algas es menos eficaz.
- Cubierta de barras. Una lona tensada sobre barras de aluminio que se usa todo el año y se recoge con manivela o motor. Suele llevar orificios de desagüe.
- Cubierta de lamas o rígida. Si ya la tienes, es tu cubierta de invierno: ciérrala y bloquéala tras limpiar bien raíles y guías.
Seguridad ante todo. Una lona de invierno protege el agua; no está pensada como barrera para personas. La Academia Americana de Pediatría recuerda que un niño pequeño puede ahogarse en menos de 5 centímetros de agua, incluida la que se acumula sobre una cubierta. Retira el agua de lluvia y mantén el acceso a la piscina cerrado.
Cómo tapar la piscina con una lona de invierno
Colocar bien la lona es lo que marca la diferencia entre una cubierta que protege y otra que acaba flotando en el agua tras el primer temporal. El proceso tiene cuatro gestos:
- Prepara el borde. Barre la coronación y la playa de la piscina: cualquier piedrecilla atrapada bajo la lona la desgasta con el roce del viento.
- Extiéndela entre dos personas, con los ojales hacia fuera y la rejilla de evacuación, si la tiene, en el centro de la lámina.
- Fija primero las esquinas a sus anclajes y después los laterales, alternando lados para repartir la tensión de forma pareja.
- Tensa las gomas hasta que la lona quede firme, sin arrugas ni bolsas donde se acumule el agua de lluvia.
Una vez colocada, basta con revisar los tensores tras cada episodio de viento fuerte. Si la lona es nueva, guarda las instrucciones del fabricante: algunas indican una posición concreta del nivel del agua para trabajar bien.
Mantener la piscina en invierno sin tapar
Es posible, sobre todo con invernaje activo y en zonas templadas, pero pide más constancia. Sin cubierta, la luz llega al agua y las algas encuentran su oportunidad aunque el agua esté fría, así que necesitarás retirar hojas cada pocos días, mantener la filtración programada y comprobar el cloro y el pH con más frecuencia. A cambio, la piscina sigue siendo parte del paisaje del jardín durante todo el año, algo que mucha gente valora.
Piscinas de sal en invierno
Invernar una piscina salina tiene un protagonista propio: el clorador. Sus electrodos rinden peor con el agua fría y cada fabricante fija su propio umbral, así que el manual de tu equipo manda.
- El manual del clorador Zodiac eXO iQ indica que con el agua a 15 °C o menos el equipo pasa a un modo de baja producción y que a 10 °C o menos deja de producir cloro; en invernaje activo, recomienda pararlo por debajo de 10 °C.
- El manual del AstralPool Energy Connect fija un rango de trabajo de 15 a 40 °C e incluye un modo «Cobertor» que reduce la producción cuando cierras la cubierta.
- El Hayward AquaRite deja de generar cloro por sí solo con el agua por debajo de 10 °C.
En invernaje pasivo, Hayward aconseja desconectar el clorador, retirar la célula, desincrustarla con una mezcla de vinagre y agua, secarla y guardarla a salvo de las heladas; Zodiac admite también dejar la célula vacía con las válvulas abiertas. Las sondas de pH y redox se guardan siempre húmedas. Si el agua sigue por encima de 15 °C, ASOFAP recomienda mantener entre 0,5 y 1 ppm de cloro libre y el pH entre 7,2 y 7,4. En primavera, mide la sal antes de encender el clorador: la lluvia y los contralavados la diluyen durante el invierno.
Por qué conviene mantener la piscina llena
Vaciar la piscina en invierno parece lo lógico; lo que de verdad la protege es mantenerla llena. ASOFAP lo resume sin rodeos: la mejor manera de conservar una piscina en invierno es mantenerla llena. Hay tres razones de peso:
- La estructura trabaja mejor llena. «Las piscinas se construyen para estar llenas», recuerda RENOLIT, fabricante de láminas armadas para piscinas; los periodos largos en vacío castigan el revestimiento y los componentes.
- El terreno empuja. Si el nivel freático sube con las lluvias, un vaso vacío puede sufrir esfuerzos desde abajo, agrietarse o incluso desplazarse, algo que los constructores llaman subpresión.
- El agua cuesta, y a veces no se puede reponer. Rellenar una piscina de 50 m³ son 50.000 litros. En épocas de sequía, además, el llenado puede estar restringido, como te contamos al final de la guía.
Solo tiene sentido vaciarla cuando hay una reparación que lo exige, y entonces conviene hacerlo con un profesional que valore el terreno.
Piscinas desmontables en invierno
Con una piscina desmontable la pregunta cambia: ¿guardarla o dejarla montada? INTEX, uno de los fabricantes más extendidos, lo resuelve en su guía guardar o mantener la piscina en invierno con una referencia sencilla: si en tu zona la temperatura no baja de 5 grados, puedes dejarla montada. En ese caso recomienda taparla con su cobertor, clorar de forma periódica, poner la depuradora en marcha para mover el agua y vigilar su calidad durante todo el invierno.
Si el frío baja de ese umbral, lo prudente es vaciarla, limpiarla, dejar que se seque del todo y guardarla en un lugar fresco y seco, a poder ser en su embalaje original. Secarla bien antes de plegarla evita los malos olores y las manchas de moho que aparecen en primavera al desplegar una lona guardada húmeda.
Heladas: cómo proteger tuberías, skimmers y equipos
El agua aumenta de volumen al congelarse, y esa expansión es la que rompe tuberías, cuerpos de filtro y skimmers. Si en tu zona hiela con frecuencia, estas son las medidas que recomiendan los fabricantes para el invernaje pasivo:
- Baja el nivel del agua unos 10 centímetros por debajo de los skimmers, según Hayward, o de las boquillas de retorno, según Zodiac.
- Vacía el circuito: bomba, filtro y tuberías. En los filtros de arena de AstralPool, además, se retira la tapa para que el filtro quede ventilado.
- Tapa las entradas con tapones de invernada en retornos y tomas.
- Coloca un compensador de hielo (el popular «gizzmo») en cada skimmer y una línea de flotadores en diagonal sobre el agua. No impiden que el agua se congele: absorben la presión del hielo para que no la soporten las paredes.
- Protege la bomba de calor: Zodiac indica vaciar el agua de su condensador aflojando los racores y cubrirla con una funda transpirable.
- Retira el robot limpiafondos: fuera del agua, limpio, cargado si es de batería y guardado a resguardo del sol y la humedad.
Cuántas horas de depuradora en invierno
Es la pregunta más repetida, y la respuesta honesta es que no existe una regla única: cada fabricante propone la suya. Estas son las referencias publicadas para el invernaje activo:
| Fuente | Referencia |
|---|---|
| Zodiac (guía de invernaje) | Temperatura del agua dividida entre 3: con el agua a 9 °C, unas 3 horas diarias |
| Hayward | Unas 3 horas al día con bomba de una velocidad, mejor al amanecer, el momento más frío; con bomba de velocidad variable, funcionamiento continuo a 600–800 rpm |
| ASOFAP | Con la piscina invernada, 2 o 3 horas de filtración cada 2 o 3 semanas |
La forma práctica de usar estas referencias es empezar por la de tu fabricante y ajustar mirando el agua: si se mantiene transparente, vas bien; si pierde brillo o aparecen las primeras manchas verdes en las esquinas, sube la filtración y revisa el cloro. Filtrar al amanecer tiene una ventaja extra en zonas frías: el agua en movimiento protege las tuberías en las horas de más riesgo de helada.
Lo que necesitas para invernar la piscina
Tener el material a mano convierte el cierre de temporada en una tarea de una mañana. Esta es la lista completa:
- Kit de análisis del agua o tiras reactivas para pH, cloro y alcalinidad.
- Corrector de pH y, si hace falta, incrementador de alcalinidad.
- Cloro para el tratamiento de choque, en la presentación que uses habitualmente.
- Producto de invernaje en cantidad suficiente para el volumen de tu piscina.
- Cepillo, recogehojas y limpiafondos, manual o automático.
- Lona o cubierta de invierno con sus tensores y anclajes en buen estado.
- En zonas frías: tapones de invernada, un compensador de hielo por skimmer y flotadores.
- En piscinas de sal: vinagre, agua y un recipiente para desincrustar la célula.
Tu plan de invierno personalizado
Elige cómo son tus inviernos, cómo tratas el agua y con qué cubres la piscina. El plan ordena las tareas por fechas y te deja marcarlas a medida que las haces; el progreso se guarda en tu navegador.
Reabrir la piscina en primavera con el agua clara
Cuando las temperaturas suben, la reapertura es rápida si el invierno se hizo bien. Hayward describe el proceso en su guía para poner en marcha la piscina después del invierno:
- Retira la cubierta limpiándola antes, para que la suciedad acumulada encima no caiga al agua. Saca flotadores, compensadores y tapones.
- Limpia fondo y paredes y rellena hasta cubrir unos tres cuartos de la boca de los skimmers.
- Limpia el filtro y pon en marcha la depuradora. Tras un invernaje activo, déjala funcionando de forma continua 24 a 48 horas.
- Analiza el agua, ajusta el pH y aplica una cloración de choque. Desjoyaux, por ejemplo, propone 20 gramos por metro cúbico.
- En piscinas de sal, mide la sal y enciende el clorador cuando la química esté equilibrada.
Si el agua sale verde después del invierno
Una piscina verde en primavera tiene arreglo en pocos días. El orden que propone Hayward para tratar el agua verde es cepillar paredes y fondo para despegar las algas, llevar el pH a la franja de 7 a 7,4, aplicar una cloración de choque, mejor al anochecer para que el sol no la degrade, lavar el filtro y filtrar de forma continua. Con filtro de arena, un floculante en el skimmer ayuda a atrapar las partículas más finas.
Sequía y llenado de piscinas: lo que conviene saber
Mantener la piscina llena durante el invierno es también la mejor defensa ante las restricciones por sequía. En Cataluña, el Plan especial de sequía de la Agència Catalana de l’Aigua solo permite en fase de alerta rellenar parcialmente las piscinas que recirculan el agua y, en emergencia, prohíbe con carácter general llenarlas. Desde mayo de 2025 la mayoría de sus cuencas internas volvió a la normalidad, pero el escenario cambia con cada temporada de lluvias. En Galicia, la Xunta declaró el 11 de agosto de 2026 la alerta por escasez en los sistemas del Lérez y del Anllóns-Costa da Coruña, con el llenado de piscinas entre las prácticas prohibidas. Antes de vaciar o rellenar, consulta la situación de tu municipio.
Preguntas frecuentes sobre la piscina en invierno
¿Cuándo hay que invernar la piscina?
Cuando el agua se mantiene por debajo de 15 °C varios días seguidos. En buena parte de España suele ocurrir a lo largo del otoño, antes en el interior que en la costa: el termómetro de la piscina es la mejor referencia.
¿Hay que poner cloro a la piscina en invierno?
Sí, pero en dosis de invierno. Con invernaje activo y el agua por encima de 15 °C, ASOFAP recomienda un residual de 0,5 a 1 ppm de cloro libre. Por debajo de esa temperatura, el invernador toma el relevo, y con la piscina bajo cubierta conviene reducir el cloro para evitar la hipercloración.
¿Qué producto se usa para invernar la piscina?
Un invernador o hibernador: un producto líquido que retrasa la aparición de algas e incrustaciones durante los meses fríos. Se añade después de la cloración de choque y con el pH ajustado, en la dosis que indique su etiqueta.
¿Cómo se invierna una piscina de sal?
Igual que una de cloro en limpieza, equilibrio y cubierta, con un paso más: apagar el clorador cuando el agua baja del umbral que marca su manual y, si la depuradora se va a parar, vaciar o desmontar la célula, desincrustarla y guardarla protegida de las heladas.
¿Se puede dejar la piscina sin tapar en invierno?
Sí, con invernaje activo y en zonas templadas, a cambio de más mantenimiento: limpieza frecuente de hojas, filtración programada y control del agua más a menudo. Tapada, el agua llega a la primavera en mejor estado y con menos producto.
¿Cómo se limpia la piscina después del invierno?
Primero la cubierta, limpiándola antes de retirarla para que la suciedad no caiga al agua. Después, fondo y paredes con cepillo y limpiafondos, lavado del filtro, análisis del agua, ajuste del pH y cloración de choque con filtración continua durante uno o dos días. Si el agua sale verde, sigue el orden que explicamos en la reapertura.
¿Qué ocurre si la piscina pasa el invierno sin preparar?
Lo más habitual es encontrar en primavera agua verde, manchas en el revestimiento, un filtro colmatado y más gasto en producto para recuperarla. En zonas de heladas, el riesgo es mayor: el agua que se congela dentro de tuberías, filtros o de la célula del clorador puede romperlos. Por eso unas horas de preparación en otoño salen muy rentables.
¿Cuántas horas tiene que funcionar la depuradora en invierno?
Depende del fabricante y del tipo de invernaje: las referencias van desde la temperatura del agua dividida entre 3 hasta 2 o 3 horas cada pocas semanas. La tabla de más arriba reúne las principales.
Con la piscina bien invernada, la primavera empieza con ventaja. Y si quieres adelantar el primer baño, en esta guía repasamos cómo calentar el agua de la piscina con cifras reales. Si se acercan fechas señaladas y buscas ideas para regalar a quien cuida su piscina con mimo, un termómetro flotante o un buen kit de análisis del agua son detalles que se usan todo el año; y en la portada encontrarás más ideas originales para la casa y el jardín.

